sábado, 30 de abril de 2011

No necesito nada más

Siempre buscamos la perfección en todo cuanto hacemos, conocemos o decimos… la perfección la buscamos en todo, para que engañarnos.
Pero cuando realmente la encuentras parece que lo anterior carece de sentido en ese mismo instante, que es insignificante, que no vale para nada. Nunca, ni en tus mejores sueños, lo hubieses imaginado así.
Puede que no lo hubieses imaginado así, pero cuando hablas con él, el mundo se para a tu alrededor. Sientes que necesitas seguir sabiendo más y más y más, que no te conformas con verle una vez al día si no que le necesitas tener presente a cada instante y que lo demás deja de tener importancia solo porque él está ahí, haciéndote reír. En muchas ocasiones pierdo la noción del tiempo entre caricias y abrazos, eso me hace infinitamente feliz…

Una sonrisa

La suerte le sonríe a los que sonríen o eso dicen.
Una sonrisa es lo mas sincero y verdadero que puedes recibir en esta vida, pero no una de esas sonrisas que te regalan sin sentido o por interés… yo me refiero a esas sonrisas de felicidad con las que te duele la cara de lo amplia que puede llegar a ser, una sonrisa de amabilidad, una sonrisa de complicidad, aunque sea un ápice de sonrisa pero que sea con sentimiento. Esas sonrisas que las miras y lo dicen todo, tanto cariño, tanto amor, tanta gratitud, tanta complicidad en apenas una efímera sonrisa que se desvanece en segundos pero la siguiente que la remplaza no es una copia barata fruto de la reminiscencia, es una nueva sonrisa mejorada, más perfecta si cabe.